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El famoso catedrático de la
Universidad de Princeton, Paul Krugman, en una conferencia que
dio en España, volvió a demostrar el enfoque provocador con que
suele abordar los fenómenos económicos. “La verdadera amenaza de
China es su impacto en el precio del petróleo”, aseguró,
restando importancia a quienes afirman que “el crecimiento de
China está llevando a una lucha por los mercados, sino a una
lucha por el consumo de crudo”.
Devorador de oro
negro
El rápido crecimiento que está experimentando el gigante
asiático ha ido acompañado de un fuerte incremento de su demanda
de petróleo que ha terminado por romper desequilibrar la balanza
entre la demanda y la producción mundial de crudo.
“En los últimos cuatro años, China ha representado el 40% del
incremento del consumo de petróleo y, en el último año, más del
50%”, explicó Krugman, que hizo un repaso histórico para
subrayar el impacto de este fenómeno.
“El consumo mundial de petróleo tocó techo en 1979, tras la
segunda crisis energética de los setenta. A partir de entonces,
el nivel de consumo no volvió al nivel de 1979 hasta 1995. Al
mismo tiempo, hubo un incremento de la producción porque se
descubrieron otras fuentes, como el crudo producido en alta mar.
Todo esto permitió una caída de precios, además de cambios entre
los productores tradicionales, como el Golfo Pérsico, que en
1995 producía la mitad que en 1979”.
Sin embargo, en los últimos nueve años, la demanda se ha ido
incrementado “por el crecimiento de los países avanzados y,
sobre todo, por las nuevas economías y, en particular, China”.
Esta reflexión lleva a Krugman a afirmar “que la actual
crisis energética no se parece en nada a las vividas en los
setenta. En 1973 y 1979 se rompió el suministro por razones
políticas. En cambio, ahora no hemos sufrido interrupciones ni
embargos, tan sólo algunos problemas de suministro en Irak, pero
no se ha roto el suministro. Lo que ocurre es que se ha
disparado la demanda”.
Inclusive EE.UU. aumentó sensiblemente la demanda
de gasolina por la fuerte actividad económica. Este verano se
espera un nivel récord de movimiento de turistas dentro del país
mientras las reservas estratégicas del gobierno americano están
retrocediendo, tanto en petróleo como en gasolina. Los niveles
actuales están entre 3 y 4% por debajo de los valores del año
pasado.
La mala noticia, además, es que Krugman no prevé que el consumo
se contenga. “Recientes estudios realizados en Estados Unidos
demuestran que, a pesar del incremento en el precio de la
gasolina, la gente no conduce menos. Esto es algo típico, porque
a corto plazo la gente no suele responder, sino a largo plazo”.
La barrera de los 50 dólares
La conclusión del economista estadounidense es que “la gente no
va a dejar de consumir combustible salvo que suban muchísimo los
precios”.
A la hora de poner un tope,
Krugman se muestra pesimista y advierte que “los precios tendrán
que crecer hasta generar recesión para que los consumidores se
contengan. En mi opinión, habrá que superar la barrera de los 50
dólares por barril para que baje la demanda”. |